Peces Koi, dragones y tigres. La tradición en el cuerpo

Mayo 11 de 2015

Está en la naturaleza humana la necesidad por hacer de nuestro entorno un lugar agradable, ya decía Leonardo Da Vinci que el sentido de la vista era el más importante, somos seres visuales y nos importa como se ven las cosas, nos gusta que lo que nos rodea se adapte a nuestros gustos e intereses, de ahí que el diseño cobre tanta importancia. Esto no solo lo aplicamos al espacio que habitamos, sino a todo lo que tiene que ver con nosotros, lo vemos en la ropa que vestimos, en cómo nos adornamos, en nuestro cuerpo mismo y aquí, el tatuaje se hace presente.

El decorar nuestro cuerpo por medio del tatuaje no es una moda, ha sido parte de las culturas más antiguas y tiene diferentes significados, ya sean trofeos de guerra, parte de algún ritual religioso, como forma de pertenencia a un grupo, nos dan identidad, son parte de nosotros y dicen algo de nosotros a los demás.

A lo largo de la historia de la humanidad han existido diferentes técnicas y motivos que son particulares de alguna cultura en un tiempo determinado y que en la actualidad, ante la inminencia de la cultura global, son muy recurridos por los entusiastas de los tatuajes, como una forma de regresar a sus raíces, de sentirse identificados con su pasado. Un ejemplo es el tatuaje tradicional japonés o irezumi, palabra que hace referencia a la inserción de tinta bajo la piel, es decir, a la actividad de tatuar.

El irezumi se popularizó durante el periodo Edo (1600 – 1868) y estuvo muy relacionado con la aparición de las imágenes reproducidas por xilografía, éstas llegaban a un público más amplio por su facilidad de reproducción, además de que representaban a héroes de guerra o mitológicos cuyos cuerpos estaban adornados con dragones, tigres, flores y otros motivos retomados de la mitología.

Durante el periodo Meiji, el tatuaje se consideró ilegal y comenzó a relacionarse por ejemplo, con los Yakuza, la mafia japonesa, así que hacer o portar un tatuaje se volvió una práctica clandestina. Fue durante la ocupación estadounidense en Japón, que el tatuaje volvió a hacerse popular gracias a los extranjeros, que quedaron maravillados ante los diseños y quisieron llevarlos en sus cuerpos.

La técnica tradicional es conocida como Tebori, es completamente artesanal pues el artista utiliza agujas y punzones finos que solo pueden ser heredados de sus maestros, además de que todo el trabajo se hace a mano. Los diseños de este tipo de tatuajes son muy particulares y están relacionados con toda la estética japonesa, la cual podemos ver en otras artes, como la pintura o el grabado y ha llegado inclusive al diseño textil contemporáneo.

En el marco de la exposición Diseño Japonés Hoy/ 100, los invitamos a acercarse un poco más a esta milenaria nación a partir de su producción cultural, en este caso, utilizando al tatuaje como vehículo.