JU – ON

Mayo 28 de 2015

Las maldiciones están presentes en las creencias populares de casi todos los pueblos, son la forma en la que se expresan deseos malignos hacia algo o alguien. Por medio de una sentencia, se esperaba causar daño a aquel al que se dirigía la maldición; dentro de las supersticiones, a algunos pueblos o etnias se les atribuía el poder especial de lanzar maldiciones, como las “maldiciones gitanas”.

Japón no es la excepción y entre las numerosas deidades y espíritus que habitan este planeta, se encuentran los onryo, fantasmas vengativos de quienes murieron con una gran ira o con una gran tristeza, ese sentimiento evitaba que pudieran abandonar este mundo y eso les provoca una necesidad de venganza, que se dirigía no solo a sus verdugos, sino que se quedaba en los lugares en donde habían muerto y que habían frecuentado, todo aquel que entrara en contacto con estos lugares o con alguna persona que hubiera estado ahí, se convierte en victima de la maldición, así se va esparciendo como un virus.

Ju –on puede traducirse como “la maldición” o “el rencor” y narra la historia de uno de estos espíritus, el de Kayako, una mujer que es asesinada brutalmente por su esposo en un ataque de celos en su propia casa, este acontecimiento provoca que la casa se cargue con esta maldición y cualquiera que entra en ella está condenado, así como las personas con las que se relacionan. Ju – on une las leyendas urbanas japonesas con la mitología y presenta una muestra de terror psicológico que se adapta a cualquier contexto y cultura, pues trata los miedos más naturales en cualquier ser humano.

Dentro del ciclo de cine que acompaña la exposición Diseño Japonés Hoy/100, presentamos esta película como un ejemplo del terror japonés que ha influido al cine occidental por lo menos en la última década.