Hoy cumplirían 9 años

Abril 23 de 2014

Compartimos esta historia en la que un día como hoy, cumplirían 9 años de estar juntos.

No olviden visitar El Museo de las Relaciones Rotas. Abrimos de miércoles a domingo de 10am a 6pm.

 

Hoy, te dejo ir…

Vivíamos pendientes del futuro… anhelando llegar a él, “cimentando” bases firmes, para que nada, ni nadie lo derrumbara y entonces… nos perdimos.

Éramos dos jóvenes ávidos de amor, de hacer que “algo” funcionará (creo que hasta intentamos reivindicarnos de “errores” pasados, de relaciones anteriores) y no lo hicimos mal, tal vez no funcionó siempre, pero sí duró lo suficiente para conocernos y desconocernos, fueron  “muchos” años en los que juntos hicimos y deshicimos infinidad de historias; amor, infidelidades, sorpresas, decepciones, desvelos, triunfos, tristezas, alegrías, sinceridad, mentiras, rencores, perdones, reproches, chantajes, viajes, hoteles, fiestas, familias, amigos, miedos, sueños realizados, otros frustrados, fueron algunas de las  piezas con las que armamos nuestro rompecabezas.

Comenzamos un 23 de abril, con un beso y terminamos un 23  también, pero de enero, 6 años 9 meses después, con un “necesito encontrarme” de mi parte, en el inicio no imaginé amarte como te amo, y en el final no creí tener el valor de “soltarte”… y mira que lo  pensé tanto, que hasta el hecho de escribirlo me hace dudar, ¿seguir o no tecleando?, tengo  miedo de contar lo que fuimos y que ahora sí desaparezcas…

Hoy 23 de abril, tal vez estaríamos “cumpliendo” 9 años, pero no, hoy es nuestro tercer NO aniversario y es un buen día para quitarnos las cadenas, porque pesan demasiado, y hace mucho no nos permiten volar, hablo en plural porque el hecho pensarte y sentirte todavía, te ata un poco a mí.

No voy a idealizarte, tampoco a satanizarte, las etapas de añoranza y enojo ya pasaron, sólo quiero liberarme de ti, porque yo ya no soy quien recuerdas y tú ya no eres más que mi mejor lección de vida, hasta el momento; te agradezco por llegar a mi vida, por amarme, por quedarte e irte y  por irónico que parezca, esto último ( tu “huida”) es lo que más valoro, fue “el dolor más bonito que he experimentado”, de todas las vivencias a tu lado, me quedo con esa, porque gracias a que un día de enero del 2012 mi inconformidad con la vida me llevó a concluir la relación y aunque meses después suplicará tu regreso, no fue hasta entonces que pude vernos, me vi en ti y en nuestro amor pude ver lo que en ese momento era y lo que había dejado ser, te vi a ti,  como el niño del que me enamoré  y el hombre que admiro, fuimos un espejo, donde a ratos me encantaba mi reflejo y otros lo aborrecía, ya no hay lágrimas ( o tal vez sí, de agradecimiento, con la vida,  contigo, con los astros y hasta con quien en su momento fue mi “tabla de salvación”), no hay rencores (de hecho jamás los hubo, fue enojo contenido y mal trabajado), y ¡sí!, aún hay amor, eres y serás el amor de mi vida, de ésta que hoy termina y en donde todavía te esperaba.

Te devuelvo las promesas, y el “cúmulo de recuerdos”…

Mañana “aunque no sea conmigo” seguirás feliz y yo también.

 

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