De Porfirio Díaz a Vicente Fox por Rubén Aguilar

Mayo 8 de 2012

Les compartimos el escrito por Rubén Aguilar, analista político, sobre su visita al MODO.

De Porfirio Díaz a Vicente Fox: Propaganda electoral en el México 251-502 del siglo XX

Museo del Objeto del Objeto (MODO)

México, D.F.

Edificio:

Se construyó en 1906 y es uno de los ocho edificios estilo Arte Noveau, que todavía permanecen en la ciudad de México. Se ubica en la Colonia Roma. Es de dos plantas y está construido en ladrillo y cemento. Los motivos Art Noveau se ubican en los balcones y el remate de las ventanas y la puerta.

Exposición:

Se muestran 2,000 piezas de propaganda política utilizadas en 21 campañas federales celebradas entre 1900 y 2000. En ese lapso de tiempo participaron más de 50 partidos. Entre los objetos se encuentran botones, gorras, encendedores, camisetas, plumas, lápices, refrescos,
1Z1-871 cigarros, tortilleros, mandiles, carteles, fotografías, pendones, banderas, calendarios, ceniceros, historietas, caricaturas, constancias de donación y muchas cosas más.

Las piezas que se exponen pertenecen a la colección de Alejandro Cortina y Bruno Newman. El curador de la exposición es Juan Manuel Aurrecoechea, la museografía de Rodrigo Luna, el diseño de Vicente Encarnación y la asesoría histórica y política de José Antonio Aguilar Rivera. La exposición ocupa las seis salas del museo. En el sótano se pasa un video con escenas de todas las campañas federales celebradas en los 100 años que registra la exposición.

Comentario:

Estos objetos dan cuenta de cómo se hacen las campañas, cómo se expresa la propaganda política (discursos, objetos…) y también cuál es el diseño gráfico utilizado en las mismas. Es claro existe una evolución en las técnicas, del tipo de objetos que se ofrece, pero sobre todo, es lo más evidente, de la estética que es expresión de su tiempo. Un buen ejemplo es un cartel de Ávila Camacho que se asemeja mucho a la propaganda fascista de la Alemania de Hitler, pero también está cercano a la estética socialista del momento.

Hay objetos que se utilizan en las campañas que han permanecido a lo largo del tiempo, como los botones (pines), otros que han desaparecido, como los recibos de los donativos y los cigarros, otros que surgen en los sesenta y siguen, como las gorras, encendedores y plumas. Aunque son múltiples los objetos la oferta es limitada. Estos se repiten y no hace diferencia la ideología política de los partidos. Sólo de vez en vez un algo diferente o un destello de imaginación.

La propaganda política es expresión de la manera de entender y hacer política. No tiene una vía de autonomía y al final termina siendo presa de ésta y por lo mismo tan monótona y conservadora como aquella. Es también cierto que todas las campañas se proponen lo mismo: que el candidato gane. La necesidad hace un siglo sigue siendo la misma de ahora y se trata de “vender” es un mismo “producto”, que no es otra cosa que un candidato.

Es muy probable que la estandarización del uso de los objetos y la imagen que en ello se imprime esté también condicionada a que las campañas están ahora a cargos de profesionales que se hacen responsables de la estrategia, de la publicidad y del diseño. Los profesionales de cualquier campo siguen más o menos las mismas pautas que indica la profesión. Las pautas para posicionar y vender una “marca” siguen más o menos las mismas reglas. Los partidos y candidato son marcas con atributos positivos y negativos que los distingue.