{"id":6510,"date":"2015-09-23T08:00:32","date_gmt":"2015-09-23T14:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/elmodo.mx\/?p=6510"},"modified":"2019-11-03T23:56:02","modified_gmt":"2019-11-04T05:56:02","slug":"mujeres-impresoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/el-modo-del-modo\/mujeres-impresoras\/","title":{"rendered":"Mujeres Impresoras"},"content":{"rendered":"<p>Aunque hoy en d\u00eda las mujeres participan en todas las actividades profesionales al igual que cualquier hombre, hace menos de cien a\u00f1os su papel a\u00fan se ve\u00eda reducido \u00fanicamente al de madres, esposas o monjas. Su registro en el campo laboral en siglos anteriores al XX es pr\u00e1cticamente nulo, sin embargo, hoy recordamos a esas mujeres que desde la Colonia, desempe\u00f1aban una importante labor en nuestro pa\u00eds, la impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los talleres de impresi\u00f3n, lugares de producci\u00f3n y edici\u00f3n de libros, peri\u00f3dicos, publicidad\u00a0 y dem\u00e1s publicaciones fueron escenarios donde muchas mujeres desarrollaron una vida laboral exitosa, de la que hasta ahora poco se sabe. La mayor\u00eda de ellas eran viudas e hijas de impresores que heredaron el negocio familiar y lo continuaron para mantener a sus familias, sin embargo existieron aquellas que decid\u00edan no casarse y dedicarse enteramente al oficio. A las pocas que se les menciona en los pies de imprenta siempre aparecen a nombre de sus difuntos maridos como \u201cViuda de\u2026\u201d, y casi ninguna aparece con su nombre de pila, sin embargo se sabe que los talleres quedaron a su cargo por documentos legales como testamentos, o permisos de divulgaci\u00f3n de ciertas obras que fueron solicitados por ellas.<\/p>\n<p>Entre documentos, retratos y algunos grabados, se ha podido conocer su participaci\u00f3n en todas las tareas de los talleres, desde la correcci\u00f3n y cotejo de pruebas de texto y la composici\u00f3n tipogr\u00e1fica, hasta la fundici\u00f3n de tipos, la elaboraci\u00f3n de tintas, y por supuesto la administraci\u00f3n de los talleres, elaboraci\u00f3n de contratos y distribuci\u00f3n de ejemplares. Recordamos, por ejemplo a Mar\u00eda Francisca y Mar\u00eda de Rivera Calder\u00f3n quienes llevaban la Imprenta Real del Superior Gobierno en 1750. Su taller destacaba por la calidad de sus impresos y la gran cantidad de trabajos que se realizaban en este, eran una fuerte competencia para la Imprenta del Colegio de San Ildefonso y el famoso taller de Bernardo de Hogal. El \u00e9xito de esta imprenta termino con el fallecimiento de Do\u00f1a Mar\u00eda de Rivera diez a\u00f1os m\u00e1s tarde que su hermana, por lo que podemos concluir que el negocio depend\u00eda enteramente del trabajo de ellas.<\/p>\n<p>Para finales del siglo XIX, la presencia de las mujeres en la prensa se hizo mucho m\u00e1s notoria no s\u00f3lo en la impresi\u00f3n, sino tambi\u00e9n en el desarrollo de contenidos. Tal es el caso de Herculana del Villar, quien se encontraba al frente de una de las editoriales m\u00e1s importantes en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Les mostramos algunas fotograf\u00edas de mujeres que se encuentran en nuestra colecci\u00f3n, destacando que no era de buen gusto retratarlas trabajando, ni realizando ninguna labor, por lo que siempre las encontramos en actitudes pasivas y serenas, sin mayor actividad, sin embargo, hoy en el MODO, recordamos la dedicaci\u00f3n de las impresoras y su contribuci\u00f3n a la divulgaci\u00f3n de informaci\u00f3n, ideas y cultura de su \u00e9poca, que ha llegado hasta nuestros d\u00edas gracias a su trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque hoy en d\u00eda las mujeres participan en todas las actividades profesionales al igual que cualquier hombre, hace menos de cien a\u00f1os su papel a\u00fan se ve\u00eda reducido \u00fanicamente al de madres, esposas o monjas. 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