{"id":21175,"date":"2019-10-04T15:15:13","date_gmt":"2019-10-04T20:15:13","guid":{"rendered":"https:\/\/elmodo.mx\/?p=21175"},"modified":"2021-11-06T21:17:02","modified_gmt":"2021-11-07T03:17:02","slug":"domicilios-moviles-noticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/el-modo-del-modo\/domicilios-moviles-noticia\/","title":{"rendered":"Domicilios m\u00f3viles"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][gsf_gallery layout_style=&#8221;thumbnail&#8221; image_size=&#8221;full&#8221; image_ratio=&#8221;custom&#8221; columns=&#8221;6&#8243; columns_md=&#8221;4&#8243; columns_sm=&#8221;3&#8243; columns_xs=&#8221;3&#8243; columns_mb=&#8221;3&#8243; el_class=&#8221;galeria-post&#8221; images=&#8221;21833&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]La esfera que define a la c\u00e1rcel invariablemente excede sus muros. Esto lo compruebo cuando en la calle encuentro a personas que conoc\u00ed en prisi\u00f3n, algunas de ellas, como alumnos. Son personajes adaptados a una vida que no siempre puede definirse en los mejores t\u00e9rminos ya que muchos, al salir libres, regresan a habitar las calles.<\/p>\r\n\r\n<p>Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os conoc\u00ed en Cevarepsi a un interno al que llamaban \u00b4La Centuriona\u00b4. Jam\u00e1s conoc\u00ed su nombre de pila y pocas veces asisti\u00f3 al sal\u00f3n de clases. No obstante, lo recuerdo bien porque fabricaba modelos de aviones y bombarderos con basura que encontraba. Al cumplir su tiempo, qued\u00f3 libre.<\/p>\r\n\r\n<p>Mi primer encuentro con la Centuriona fue en una estaci\u00f3n del metro poco despu\u00e9s de ser liberado. Me sorprendi\u00f3 encontrarlo caracterizado de custodio o celador de la c\u00e1rcel donde estuvo. Su <em>uniforme<\/em> era negro y ten\u00eda distintivos de seguridad penitenciaria hechos con el papel dorado y plata de las cajas de cigarros. Me reconoci\u00f3 e hizo algo extraordinario: me tom\u00f3 una foto con su celular miniatura. Una segunda vez lo encontr\u00e9 afuera de Cevarepsi. Hab\u00eda ido porque quer\u00eda recoger el dinero que hab\u00eda ahorrado durante su encierro. Nuevamente iba caracterizado como un empleado de una empresa imaginaria, pero hab\u00eda algo m\u00e1s, algo sorprendente: ten\u00eda estacionado en la calle un <em>veh\u00edculo<\/em> hecho tambi\u00e9n con desechos, que recordaban a un microb\u00fas verde. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 era aquello y me dijo que su coche; que ah\u00ed viv\u00eda y lo empujaba.<\/p>\r\n\r\n<p>El proyecto Otros Domicilios naci\u00f3 o qued\u00f3 prefigurado durante uno de mis \u00faltimos encuentros con este personaje de la ciudad. Lo vi en el centro y de nueva cuenta empujaba una especie de furg\u00f3n hecho con basura, esta vez m\u00e1s grande; ahora se trataba de un Metrob\u00fas. La Centuriona me explic\u00f3 que viv\u00eda ah\u00ed dentro, que llevaba su <em>casa<\/em> a todos lados hasta que el cami\u00f3n de la basura \u2013o la polic\u00eda\u2013 se lo quitaba. Qu\u00e9 iron\u00eda.<\/p>\r\n\r\n<p>Ante este tipo de fen\u00f3menos \u00bfc\u00f3mo se define el espacio que habitamos? La c\u00e1rcel en buena medida opera tambi\u00e9n como hospedaje para aquellos que no tienen nada y, por otro lado, cuando el encierro termina, las calles se convierten en el p\u00e1ramo que es intervenido a modo de vecindario sin muros.<\/p>\r\n\r\n<p>Conoc\u00ed a La Centuriona hospedado en una c\u00e1rcel y posteriormente lo encontr\u00e9 habitando y errando en las calles, empujando un magn\u00edfico objeto de naturaleza escult\u00f3rica producto no s\u00f3lo de sus necesidades inmediatas, tambi\u00e9n de un complejo entramado que a su vez se hospeda en su mente.<\/p>\r\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La esfera que define a la c\u00e1rcel invariablemente excede sus muros. 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