{"id":11860,"date":"2018-08-27T11:37:55","date_gmt":"2018-08-27T16:37:55","guid":{"rendered":"https:\/\/elmodo.mx\/?p=11860"},"modified":"2021-11-06T21:43:56","modified_gmt":"2021-11-07T03:43:56","slug":"el-abanico-noticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/el-modo-del-modo\/el-abanico-noticia\/","title":{"rendered":"El Abanico"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\">[vc_row][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][gsf_gallery layout_style=&#8221;thumbnail&#8221; image_size=&#8221;full&#8221; image_ratio=&#8221;custom&#8221; columns=&#8221;6&#8243; columns_md=&#8221;4&#8243; columns_sm=&#8221;3&#8243; columns_xs=&#8221;3&#8243; columns_mb=&#8221;3&#8243; el_class=&#8221;galeria-post&#8221; images=&#8221;26485,26487,26489,26491,26493,26495&#8243;][\/vc_column][vc_column width=&#8221;1\/2&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Una se\u00f1ora sin abanico equivale a un caballero sin espada<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de un abanico est\u00e1 integrada por varias disciplinas y categor\u00edas art\u00edsticas: un pintor para elaborar las im\u00e1genes o paisajes en el <em>pa\u00eds<\/em>, un escultor o grabador para taladrar el varillaje y un orfebre, en caso de los modelos m\u00e1s lujosos.<\/p>\n<p>La historia del abanico se remonta a dos leyendas orientales. Una cuenta que la bella Kau-Si, durante las festividades de las antorchas, so<\/p>\n<p>focada por el calor se quit\u00f3 el antifaz y en un gesto nervioso lo agit\u00f3 ante su rostro; gesto que imitaron las otras damas. La otra leyenda relata que un murci\u00e9lago se estrell\u00f3 contra la flama de un candil mientras un artesano intentaba ahuyentarlo. Al d\u00eda siguiente, el artesano de abanicos con curiosidad imit\u00f3 las membranas plegables de un abanico, dando as\u00ed origen a los <em>Komori<\/em> (murci\u00e9lago), los m\u00e1s antiguos abanicos plegables japoneses.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los siglos, en una diversidad de culturas y civilizaciones se ha destacado el uso del abanico en el devenir del tiempo. En el Antiguo Egipto, el abanico era para uso exclusivo de personas de alto rango y poder como los propios faraones. En Grecia, las sacerdotisas agitaban grandes abanicos sobre los alimentos sagrados para que se conservaran en buenas condiciones durante m\u00e1s tiempo. En el Imperio Romano, un numeroso grupo de esclavos preced\u00edan al C\u00e9sar para espantarle los insectos y sofocarle el calor a su l\u00edder. Los japoneses colocaban regalos sobre las varillas para ofrecerlos, mientras que en China adornaban los abanicos con frases o pensamientos.<\/p>\n<p>Por supuesto que un abanico es m\u00e1s que agitar la mano para generar viento y refrescar el rostro. Tiene todo un lenguaje entre las damas para expresarle al caballero su sentir en ese momento. Abanicarse r\u00e1pidamente mirando a los ojos, significa <em>te amo con locura<\/em>, pero si se hac\u00eda lentamente <em>estoy casada y me eres indiferente<\/em>, poner los labios en el borde del abanico se puede traducir como desconfianza, apartarse el pelo de la frente con \u00e9ste quiere decir <em>no me olvides<\/em>, entre otras much\u00edsimas se\u00f1as.<\/p>\n<p>El abanico ha estado presente en todas las latitudes del tiempo: en el medioevo, en Europa se elaboraban abanicos con mangos de oro, plumas de pavo real y fais\u00e1n en los c\u00edrculos cortesanos. Pronto, el abanico plegable de China se emple\u00f3, adem\u00e1s de en culturas occidentales y chinas, tambi\u00e9n en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Durante el Renacimiento, el uso del abanico se hizo habitual e indispensable. La Reina Isabel I se\u00f1alaba a sus doncellas <em>U<\/em><\/p>\n<p><em>na reina s\u00f3lo puede aceptar un regalo: el abanico<\/em>. En el per\u00edodo de la Revoluci\u00f3n Francesa, el abanico fue despreciado, pues era considerado como s\u00edmbolo de la nobleza y la alta burgues\u00eda. No obstante, estaba tan arraigado en la cultura que tuvieron que otorgar la concesi\u00f3n de dise\u00f1ar uno que al plegarse adoptaba la forma de un fusil y, por supuesto, con los colores de la bandera francesa: rojo, azul y blanco.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, el abanico ten\u00eda presencia en el nuevo mundo. Cuando Hern\u00e1n Cort\u00e9s arrib\u00f3 a M\u00e9xico a principios del siglo XVI, Moctezuma le regal\u00f3 seis abanicos elegantemente dise\u00f1ados con plumas de aves ex\u00f3ticas. Los incas, en Per\u00fa, lo integraron como parte del ritual de ofrenda a sus dioses.<\/p>\n<p>Es as\u00ed, que el abanico suele asociarse con el elemento del viento, con la ligereza, lo sutil, lo espiritual y la insinuaci\u00f3n. Un elemento con el cual tambi\u00e9n se puede seducir. Luis XIV de Francia y Catalina de M\u00e9dicis, dec\u00edan: <em>No se concibe el cortejo y el amor sin la presencia de un abanico. <\/em>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La elaboraci\u00f3n de un abanico est\u00e1 integrada por varias disciplinas y categor\u00edas art\u00edsticas: un pintor para elaborar las im\u00e1genes o paisajes en el pa\u00eds, un escultor o grabador para taladrar el varillaje y un orfebre, en caso de los modelos m\u00e1s lujosos.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":22561,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1938,46,774,1939,587,758],"class_list":["post-11860","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-modo-del-modo","tag-abanico","tag-coleccion","tag-coleccion-modo","tag-komori","tag-objeto","tag-vintage"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11860"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26497,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11860\/revisions\/26497"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22561"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elmodo.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}