Émile Cohl

Émile Cohl y la primer película de animación

Los dibujos animados han tenido el mismo principio desde sus orígenes, y estos son producto de la Revolución Industrial del siglo XIX, cuando gracias a los avances tecnológicos y las nuevas técnicas para construir máquinas que sirvieran para cada aspecto dela vida cotidiana, entre ellos, el entretenimiento.

Durante esta época eran comunes las linternas mágicas, donde se proyectaban imágenes en pantallas creadas con humo o vapor, los Zootropos y taumatropos que consistían en un tambor circular con cortes a través de los cuales el espectador se asomaba y veía una serie de dibujos sobre una tira colocada en el tambor, la vista estroboscópica daba la ilusión de movimiento continuo.

Hacia finales de siglo apareció una nueva técnica llamada “giro de la manivela” o “movimiento americano” debido a su lugar de origen. Consistía en una serie de dibujos en gis sobre un fondo negro, en 1906 nacía el dibujo animado sobre película de 35 mm.

Émile Cohl hace su primer película en 1908 llamada Fantasmagorie, y se le considera la primer película de animación ya que, como su nombre lo indica, animó objetos que son de naturaleza inanimada, como cajas de cerillos, plantas, por mencionar algunos, además de que la técnica cinematográfica era la que se utilizaba.

Hay que destacar la importancia de este invento y de Cohl,  ya que gracias a ambos hoy podemos disfrutar de un sin fin de producciones, que no solo son para niños sino que pueden ser disfrutados por cualquiera.

En la exposición Los niños del siglo XIX podrán observar algunos de los antecesores de este revolucionario invento, por ejemplo el zootropo. Así mismo, le presentamos una serie de objetos de nuestro acervo que nos recuerdan los primeros años del cine.

 

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