Botas, el andar del ser humano

Botas, el andar del ser humano

Cada paso cuenta en la historia de la humanidad, no importa con que lo des, si con zapatillas, zapatos o botas, lo importante es no perder el estilo. Y hablando de calzado, viajemos al pasado y descubramos como empezamos a utilizar objetos para cuidar nuestros pies y de las botas.

No se tiene con exactitud registro del primer par de botas o zapatos, pero se cree, por descubrimientos en antiguas civilizaciones, que la elaboración de objetos para cubrir algunas partes del pie como tobillos o dedos datan de hace aproximadamente 7 mil u 8 mil años a. C.

Cada cultura se ha encargado de elaborar con distintos materiales su propio calzado, por ejemplo, en las antiguas civilizaciones de oriente utilizaban pajas de arroz, mientras que, en América, era común ver materiales como cintas de árboles o maíz. En otros casos más marcados como Egipto, el calzado fue de gran importancia, ya que era muestra de poder y distinción entre las clases, al igual que lo era para los romanos, especialistas en el tema. Existían tres tipos de calzado para distinguir a un romano: Botas, zapatos y sandalias, dependiendo de cuál y como lo usaras, se sabía la profesión y el estatus de las personas, ya fueran senadores, cónsules, plebeyos, soldados o civiles.

Los zapateros también existían en estas épocas, se tienen registros en pinturas y esculturas, donde se muestran a hombres reforzando el calzado de soldados y civiles en espacios pequeños. Lamentablemente también se tiene registro de las clases más desprotegidas, del estatus más bajo, esclavos que no tenían derecho a usar ningún tipo de calzado, así eran distinguidos por la sociedad.

¿Y las botas? Bueno como ya lo mencionamos, los romanos utilizaban botas, pero su uso no raya en el mundo de la moda, como actualmente lo hacen, pues este tipo de calzado se utilizaba para el ejército, quien, para reforzarlas empleaban pedazos de pinchos afilados, esto con la intención de rendir más en el campo de batalla, también para usarlas como arma letal, ejerciendo fuertes pisadas en los cráneos de sus oponentes.

Tuvo que pasar un largo tiempo para que las botas pasaran del campo de batalla a los pies de las mujeres, gracias a la Reina Victoria quien las popularizó en el siglo XIX, usaba la famosa bota Balmoral. De ahí paso un largo tiempo para que fueran consideradas en el mundo de la moda, fue hasta 1999 que la exclusiva marca Dior introdujó a sus desfiles un par de botas.

Se dice que las botas eran exclusivamente de los hombres, pues en un principio sí, pero como ya lo dijimos la reina Victoria inauguró su uso en mujeres, todo comenzó cuando pidió elaborar unas botas para su hijo el príncipe Alberto, el trabajo fue tan bien realizado que la reina pidió un par para ella. Y así hoy en día todos disfrutamos de pisar seguros con nuestras botas preferidas.

 

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