Aspirina Bayer

Aspirina Bayer. La droga milagrosa

Aspirina, producto de los laboratorios farmacéuticos Bayer, se registró el 1 de febrero de 1899 y oficialmente obtuvo su número de registro en la Oficina Imperial de Patentes de Berlín en marzo del mismo año. Ningún otro producto de estos laboratorios contribuyó tanto a darlos a conocer en el mundo como la Aspirina, usada como analgésico literalmente en todo el mundo y que originalmente se distribuía como un polvo contenido en botellas de vidrio. Hoy en día, millones de tabletas son distribuidas en empaques modernos y funcionales.

Pocos son los medicamentos que han sido exitosos por tanto tiempo y no es de sorprenderse que la Aspirina haya conseguido apodos tan halagadores como: “la píldora universal”, “la droga milagrosa” e inclusive “una parte de nuestro patrimonio cultural”.

Aspirina nació por la inquietud del joven químico y farmacéutico Felix Hoffman quien, impulsado por los terribles dolores reumáticos que sufría su padre, se dio a la tarea de buscar una droga que contrarrestara este malestar, que ya era tratado con salicilato de sodio pero causaba nauseas como efecto secundario; así que Hoffman buscó la forma de hacerlo más tolerable. Descubre así el acido acetilsalicílico, ingrediente activo de la Aspirina.

Este nuevo descubrimiento se probó en animales, las primeras pruebas de este tipo en la industria farmacéutica, y a partir de ahí se descubrieron todos los beneficios de esta nueva droga que aliviaba desde dolores de cabeza y fiebres hasta ser parte de tratamientos para enfermedades como tuberculosis y gonorrea.

José Ortega y Gasset llamó al siglo XX el Siglo de la Aspirina. En su libro La Revolución de la Masas (1931) dice que hoy en día, la vida del ser humano ordinario es mucho más fácil, más confortable y más segura que la del gran potentado en el pasado, pues le importa poco si no es más rico que el vecino, ya que el mundo a su alrededor es lo suficientemente próspero para proveerlo de caminos, trenes, hoteles, bienestar físico y Aspirina. Otros grandes escritores que hicieron referencia a los beneficios de  la Aspirina fueron Franz Kafka, Tomas Mann, Graham Greene o Enrico Caruso; una marca que obtiene tanta publicidad gratis es naturalmente considerada un acierto.

Los beneficios que se le han sumando a este medicamento a lo largo de su historia han hecho que personajes como el director de medicina de la NASA, Charles Berry, afirmen que la Aspirina será vista, por toda la eternidad, como la base de la  farmacéutica.

Referencia: Erik Verg. Milestones. The Bayer Story 1863 – 1988, Germany, BAYER, 1988

 

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