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SACAPUNTAS

Como en todas las historias, existen actores que se llevan los papeles principales y otros que tienen una participación fugaz, pero no quiere decir que por ello sean más o menos interesantes, lo que realmente quiere decir es que su historia se cuenta de otro modo, tal como el objeto del que te contaremos hoy, el sacapuntas, un objeto un tanto olvidado pero que en realidad tiene mucho que decir. Así que afilen bien esos lápices y sean bienvenidos a este caminito de la escuela.

Tal vez tu o tus papás intentaron sacarle punta a ese lápiz escolar con navaja o cuchillo, poniendo en grave peligro esos deditos que fácilmente podrían ser cortados con esas cuchillas, bueno pues así comienza nuestra historia; la tarea de afilar una puntilla era casi titánica y peligrosa, así que a alguien se le ocurrió apilar dos navajas en una cajita para al girar la madera obtener una puntilla fina. En los registros de la historia se tiene poca información con respecto a las primeras apariciones del sacapuntas, pero entre esos pocos registros destaca el del matemático francés Bernard Lassimone en 1828 donde expide una patente de este instrumento y se debe decir que no fue muy popular debido a su forma un tanto complicada de usar. Ya para 1947 Therry des Estwaux invento el sacapuntas de mano, el cual tuvo una gran aceptación.

Pongamos entonces en orden esta historia; en 1828 Lassimone obtiene uno de los pocos registros del instrumento, para 1947 Therry des Estwaux  perfecciona el modelo del sacapuntas y lo convierte en el primer sacapuntas manual, aunque en 1897 John Lee Love inventó un sacapuntas portátil de mano con el mismo sistema que los anteriores, más tarde todos estos modelos evolucionan y dan paso al sacapuntas fijo de manivela, ese instrumento que nos fascinaba en la escuela y que solo los maestros tenían, bueno, pues antes pesaban más de un kg y el genio que lo invento fue Ignacio Urresti. Como uno de los últimos avances Raymond Loewly en los años cuarenta crea el sacapuntas eléctrico, que obviamente requiere menos esfuerzo al solo poner el lápiz y no tener la necesidad de girarlo.

Y quizá pienses que las mejoras pueden seguir, pero a decir verdad cada día se utilizan menos lápices y más tabletas o celulares para apuntar, hacer operaciones o planos arquitectónicos, lo cual podría dejar en desuso total al sacapuntas poniéndole fin a una historia maravillosa. Sea cual sea su desenlace estamos seguros que a ti como a nosotros te encantaban los sacapuntas de formas.

 

Hasta aquí nuestro caminito de la escuela.

Comentarios (2)

    • C4rlos

    A pesar del uso de tabletas y teléfonos móviles me parece difícil que desaparezcan estos artilugios, usarlos y ver cómo funcionan produce un placer único, el olor que desprende un lápiz recién afilado no lo tiene nada más .

    enero 14 | 2020
      • Gestion MODO

      Totalmente de acuerdo contigo. Saludos

      enero 24 | 2020

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