serigrafia

El proceso de serigrafía

La serigrafía es un proceso de impresión que depende directamente de la cantidad de colores que tendrá la imagen a imprimir.

El proceso comienza con la separación de los colores de la imagen para generar un positivo por cada color; estos se colocan en unas mallas tensadas sobre marcos que se exponen a una emulsión fotosensible. Cada marco corresponde a una tinta o color.

Se lava el marco con agua a presión para revelar la imagen que será impresa. Para asegurar que la tinta solo pase por los lugares deseados, se retoca la imagen con bloqueador y se enmascarillan los bordes con cinta. Este proceso se repite en cada uno de los marcos, uno por color.

Antes de realizar la impresión se hace un registro de la impresión para corroborar que la imagen que se encuentra en el marco coincida con el positivo que se hizo y la zona en donde se colocará el papel a imprimir.

Para evitar que el papel se mueva de la zona en que se imprimirá, se coloca un adhesivo que ayudará a mantenerlo fijo. Después de este proceso se debe hacer una prueba de impresión para estar completamente seguros de que se realizó bien el registro.

Cada cartel tiene diversas etapas de impresión, pues dependerá de la cantidad de tintas que se emplean. Las tintas son aplicadas con un rasero en ambas direcciones con suficiente presión para asegurar que puedan permear la malla de forma correcta. Una vez aplicada cada tina, se pone a secar el cartel.

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