Los viajes extraordinarios de Julio Verne

Febrero 9 de 2015

“Todo lo que una persona puede imaginar,

otros pueden hacerlo realidad”

Febrero 8, 1828

Hoy recordamos el nacimiento de quien es considerado el padre de la ciencia ficción, el escritor francés Julio Verne, quien nació en 1828 en la ciudad de Nantes, Francia; estudioso de la filosofía y la retórica desde muy joven, viajó a Paris para estudiar leyes. A los 20 años empezó a escribir sonetos y teatro, estas obras no tuvieron muy buena recepción pero él no se alejó del medio; siguió trabajando en el entorno teatral y publicando algunos relatos en folletines literarios.

En 1862 conoció al editor Pierre – Jules Hetzel quien le publicó Cinco semanas en globo, donde narra los viajes de exploración de África por tres ingleses para descubrir la fuente de origen del Nilo. Este relato fue el inicio de su éxito como escritor ya que lo impulsó a seguir la temática de aventuras, fantasía y ciencia. Es importante mencionar que el mundo en el que se desenvuelve Julio Verne está fuertemente vinculado con la revolución científica y tecnológica que diera paso a la Modernidad, de ahí que en la mayoría de sus historias encontremos descripciones precisas de sofisticadas maquinas e innovaciones científicas.

Tras el éxito de este primer relato, comenzó a escribir Viaje al centro de la Tierra, tuvo que hacer estudios sobre geología y paleontología, dando así la trama de sus escritos, una especie de aventura de corte científico que después tomaría el nombre de Ciencia Ficción, convirtiéndose en todo un género literario.

De la Tierra a la Luna fue su tercer novela, la cual despertó el interés y curiosidad por los viajes espaciales casi 100 años antes de que estos pudieran realizarse. Esta novela sirvió de inspiración para una de las primeras producciones cinematográficas, Viaje a la luna de Georges Méliès.

Después vino La vuelta la mundo en ochenta días, publicado por entregas para Le Temps, un método muy común durante el siglo XIX para los periódicos y folletines de corte literario; esta obra es de las más famosas de Verne, incluye  elementos de “novela policiaca”, aventura, ciencia, además de una detallada descripción de personajes, medios de transporte y lugares por los que el protagonista de esta historia, Phileas Fogg, iba pasando; llama la atención que esta travesía solo hace escalas en los territorios que pertenecían al Imperio Británico.

Con Veinte mil leguas de viaje submarino es ya  muy evidente el tono de sus personajes principales, el “genio excéntrico”, nihilista,  rebelde, que lidia entre la rígida moral victoriana y sus deseos de aventura, posiblemente  una referencia al propio Verne; encarnado aquí en el capitán Nemo, parte en el submarino Nautilus para encontrar a un monstro marino culpable de múltiples naufragios.

Esta es solo una pequeña parte de la obra total de Julio Verne, pero suficiente para darnos cuenta de las anticipaciones científicas y tecnológicas narradas en sus novelas, ideas y sucesos que ahora forman parte de la historia de la humanidad, por lo que vale la pena cuestionarnos si aquello que ahora llamamos “ciencia ficción” pueda, en algún momento, convertirse en realidad, y al mismo tiempo y como el mismo Verne lo dejó ver en algunos de sus relatos, desconfiar de las consecuencias que podía acarrear para los seres humanos el progreso continuo de la tecnología y ciencia.

Como un homenaje a esta mente visionaria, les presentamos este gabinete de curiosidades con objetos de nuestro acervo, inspirado en los viajes extraordinarios de Julio Verne.

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