El objeto de deseo

Marzo 23 de 2015

La pérdida es lo que genera el deseo y el objeto de deseo será aquel en el que depositamos nuestras carencias y necesidades.

Un objeto puede ser concebido como una extensión de nosotros mismos, como una forma de representar y comunicarnos con el mundo y con los otros. El ser humano se fabrica a sí mismo en la medida que fabrica objetos para su vida; el objeto se convierte en un artefacto, en una prótesis que nos ayuda a realizar aquello que nuestro mismo cuerpo limita.

Esta limitación genera una necesidad por los objetos, pues éstos sustituyen o complementan aquello que nos hace falta de forma natural; aparece así el objeto de deseo, pues encarna nuestras carencias y necesidades. Freud dice que el objeto de deseo es un objeto perdido que el sujeto buscará eternamente reencontrar, aquel que lo remita a esa satisfacción primaria o experiencia mítica que será imposible de recrear.

El objeto de deseo será el depositario de nuestros anhelos, sustituirá aquello que nos hace falta. Será la materialización de sentimientos y pensamientos, nos remitirá a momentos, personas y lugares inaccesibles.

Cada quien tendrá sus objetos de deseo, aquello que ansiamos con tanta fuerza que se convierte en una necesidad y que, según el psicoanálisis, raya en lo patológico pues buscamos que un objeto evidentemente inanimado realice una acción para satisfacernos. Esto nos lleva a desarrollar una fijación por los objetos de deseo, y representa para Lacan, un elemento conflictivo en la relación del objeto con el sujeto.

“El objeto se alcanza por la vía de una búsqueda del objeto perdido. Por el solo hecho de esta repetición se instaura una discordancia. El sujeto está unido con el objeto perdido por una nostalgia. El nuevo objeto se busca a través de la búsqueda de una satisfacción pasada: es encontrado y atrapado en un lugar distinto a aquél donde se lo buscaba”

Todos tenemos uno o varios objetos de deseo, nuestros tesoros, fijaciones y fetiches, los buscamos con esmero y en algunos casos, los coleccionamos. El acervo del MODO es un claro ejemplo y aquí presentamos una muestra de objetos que, en algún momento, pudieron convertirse en el objeto de deseo para alguien más. Esta colección nos hace pensar en cuáles son nuestros objetos de deseo… cuáles son los tuyos?

 

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