Diseño de impacto social

Febrero 21 de 2019

A lo largo de su historia, el diseño se ha enfrentado a cambios sociales, a transformaciones ambientales o de contextos políticos, así como a movimientos estéticos que han determinado su objetivo, desarrollo y evolución. En la actualidad, el diseño no se puede entender sólo a partir de las disciplinas que ya están establecidas en su campo producción, sino que es un proceso que puede llevarse a muchas escalas.

En el presente, el área de aplicación del diseño se ha diversificado y se considera no sólo un campo profesional sino un agente de cambio social y cultural.

El diseño con impacto social específicaente funge como configurador de la vida material y de las ideas hacia el beneficio de las personas, atiende problemáticas o circunstancias determinadas, tiene sentido y significado desde la acción, no sólo desde la apreciación. Es capaz de transformar contextos determinados y, por lo tanto, de agregar valor y mejorar dinámicas de interacción comunitaria.

En décadas pasadas, los mexicanos idealizaban los objetos que venían del extranjero, dándole un valor por encima de lo hecho en México, lo que provocó, entre otras cosas, una depreciación de la cultura indígena mexicana y los procesos de manufactura a nivel nacional. Hoy esa mentalidad se cuestiona, y han sido los diseñadores quienes han visto la riqueza de trabajar de manera colaborativa con comunidades indígenas y el valor agregado que tienen los objetos al contar historias de las bordadoras o tejedoras a través de sus creaciones.  Con el fin de generar un intercambio de pensamientos y procesos, ha ocurrido un sincretismo entre materiales de alta calidad con las técnicas e historias indígenas.

Algunas piezas aquí expuestas utilizan como estandarte los textiles tradicionales, las técnicas de tejido, teñido y bordado, así como materiales como barro, madera y fibras naturales, que por siglos han sido utilizadas por comunidades indígenas, al incorporar estos elementos, estos diseños nos hablan de un proceso que retoma las raíces de lo mexicano.

El diseño genera e interviene en la calidad de las conexiones que existen en nuestra sociedad. Responde a las demandas de su época, a los estilos de vida y de consumo, genera diálogo y cuestionamientos a diversos fenómenos sociales y culturales, y moldea la interacción con el espacio, ahí donde sucede la vida pública. Ésta última nunca ha necesitado tanto la presencia del diseño para contribuir activamente en la toma de decisiones respecto al futuro de una sociedad.

Las ciudades se transforman y nos transforman junto con ellas. La Ciudad de México en la que crecieron tantas generaciones bebiendo agua de la llave después de momentos de juego con los vecinos en la calle, se transformó. Hoy tenemos una ciudad que requiere un cambio de paradigma en diversos rubros: uso del automóvil, aprovechamiento de agua, transporte público, uso del espacio público, por mencionar algunos.