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Conciertos, Avándaro, Rock and Roll y un grito de expresión

¿Recuerdas tu primer concierto? Yo sí, recuerdo estar demasiado nervioso, cuidar el ticket de entrada como si de ello dependiera mi vida, llegar al recinto y sentir mi corazón latir al máximo, sentarme en mi lugar, checar el boleto una y otra vez, escuchar al sonido local anunciando la primera y segunda llamada, después nada, las luces del lugar se apagaron y se abrió de un golpe el telón dejando al descubierto a una de mis bandas favoritas, Caifanes, escuchar su primera canción y olvidarme de todo.

¿Pero qué tuvo que pasar para que yo pudiera disfrutar de ese concierto? Aunque no lo creas detrás de todo evento musical hay una historia de represión, eventos afortunados y mucho rock and roll. Recuerdas que te contamos sobre la historia del Rock y como nuestros abuelos reprendían por inmorales a nuestros padres solo por escuchar “La plaga” o “El rock de la cárcel” bueno hoy en este blog hablaremos como la censura logro ser derrotada por los conciertos y festivales de música.

Reconstruyamos la historia para entender el cómo se relaciona todos los eventos que dieron fruto a la libertad de expresión, los conciertos y festivales en nuestro país. Corrían los años cincuenta, la influencia musical estadounidense llegaba a México, Gloria Ruiz era pionera del rock and roll adaptando temas del inglés al idioma español, con esta corriente nacen grandes artistas como Cesar Cota y Enrique Guzmán, además se crean agrupaciones como Los Teen tops y los Rebeldes del ritmo . Hasta ahí todo bien, nada de malo con un genero que en sus principios tocaban temas meramente de amor,pero toda historia tiene villanos y en esta le toca a  Ernesto P. Uruchurtu el regente de hierro, conocido por sus métodos nada sutiles para controlar los problemas en la ciudad, ser ese villano censura toda actividad relacionada con el género del rock and roll por considerarlo inmoral.

Dato curioso, Uruchurtu fue el responsable de que los Beatles no llegaran a México, considerando que la banda no era un buen ejemplo para la juventud; pero ese era el menor de los problemas para un país con una ola de enfrentamientos entre el estado y la juventud, el gobierno cargaba con mayor reprimenda a la libertad de expresión, tales como la matanza de Tlatelolco o el halconazo, acciones que dejaron marcas hasta el día de hoy.

Tras un retraso de más de diez años en la industria del Rock un evento afortunado le cambiaría el rostro no solo a la música, sino a un país ávido de libre expresión. En el año 1971 la famosa carrera de autos Circuito Avándaro sufre la pérdida de un piloto y se ve retrasada; para reabrirla los organizadores proponen amenizar el evento con bandas de rock siguiendo los pasos del Woodstock, quien es considerado por algunos el padre de todos los festivales, el interés generado por las bandas desplaza la carrera a segundo término y nace así el festival Avándaro.

Y como ya lo mencionamos este escaparate de expresión dejo múltiples manifestaciones hechas por la fuerza juvenil que sacudía los reflectores en ese momento, por ser la oposición de un gobierno desigual, gobierno que se encargó de desvirtuar el festival, publicando en distintos medios que este estaba lleno de desnudos, mariguana y relaciones sexuales sin censura. Tras esta y otras estrategias de choque el festival no va más y la música Rock vuelve a estancarse por algunos años.

¿Y después? Bueno en cuanto a festivales masivos se refiere tuvimos que esperar algunos añitos para intentar realizar algunos o al menos algunos que estuvieran a la altura del Avándaro, ya que antes de que llegara él Vive latino en 1998 o el Corona Capital en 2010, se registran varios intentos en plazas principales de las delegaciones de la ciudad que no salieron con buenos resultados, en los que resaltaron robos, drogadicción y peleas.

Entonces y, en resumen, para que nosotros pudiéramos ver a nuestras bandas en festivales o conciertos tuvieron que pelear nuestros abuelos, allá por los cincuentas cuando el mayor rockero era Enrique Guzmán, también pelearon nuestros padres en Tlatelolco, para darle camino a importantes foros de expresión como el festival Avándaro donde se presentó alguna vez un muchacho llamado Alex Lora con su banda, para dejarnos a nosotros la batuta y cuidar donde sea y como esos dos regalos que casi siempre van de la mano, la música y su mensaje.

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